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jueves, 3 de noviembre de 2016

LA PILLA DE ALMAGRO: EL MEDITERRÁNEO MÁS INTERNACIONAL EN PLENO CORAZÓN DE CHAMBERÍ


Ubicado en una de las calles más elegantes y exclusivas de Chamberí, La Pilla de Almagro se ha convertido en su poco más de un año de vida, en un punto de referencia para los foodies de la zona.


Con una atractiva carta internacional, sabiamente salpicada de toques mediterráneos, una cuidadísima materia prima y una decoración desenfadada y original, cuenta con dos plantas en las que disfrutar de su amplísima y original oferta gastronómica y coctelería.


La Pilla de Almagro es la materialización del sueño de cinco socios, con el chef Andy Bryson a la cabeza, quienes llegaron al proyecto de la mano de una amiga común y en honor a la cual, bautizaron con este nombre el restaurante. Desde su exquisita carta hasta la decoración, todo es un fiel reflejo del trabajo en común de todos ellos.


Una carta tan ecléctica como sus ambientes diferenciados

El local, a punto de inaugurar una amplia terraza cubierta, está dividido en dos plantas. La de arriba es de inspiración industrial, estilo almacén remodelado y muy casual, mientras que la de abajo posee una singular combinación de calidez y frescura basada en los colores del Mediterráneo. La suma de ambas, consigue que La Pilla de Almagro resulte tan atractivo como acogedor, adecuado tanto para cenas con amigos como para íntimas celebraciones en pareja.




Por lo que respecta a la cocina, podemos asegurar que la extraordinaria calidad de la materia prima y la ecléctica miscelánea de platos tradicionales y últimas tendencias internacionales, no dejará indiferente a nadie.


Aunque no se trata de una carta especialmente extensa, sí tiene una amplia variedad gastronómica. En ella es posible encontrar platos de vanguardia como el tartar de atún rojo con vinagreta de chile, jengibre y mirin, gel de papaya y tomatitos marinados o baos de confit de pato y foie con salsa hoisin, junto con los convencionales callos caseros de La Finca de Jiménez Barberó o las croquetas caseras de jamón ibérico.




Tras los entrantes, pensados para compartir y que en muchos casos se pueden disfrutar en medias raciones, encontramos unas increíbles hamburguesas de carne de buey asadas en horno de carbón, que personalizan al gusto de cada comensal con los más variados ingredientes: bacon, cheddar, huevo frito, jalapeños, foie, trufa o guacamole son sólo algunos ejemplos.


Además, ofrecen su impresionante Burger Short Rib, preparada con carne de costilla de ternera asada en horno de carbón, durante 24 horas y marinada en salsa bourbon y servida con bacon, jalapeños y cheddar.


El resultado es una carne melosa, jugosísima, con un toque ahumado y que prácticamente se deshace en la boca. Los generosos cortes de carne procedente de La Finca son todo un must en La Pilla de Almagro.




El singular Tomahawk de aproximadamente un kilo y medio de lomo alto con hueso, en forma de hacha, o el chuletón de alrededor de un kilo con 45 días de maduración en las instalaciones de La Finca, son algunas de sus propuestas más carnívoras.


Tartas y más tartas, entre lo más dulce

Como colofón, vienen los postres donde las tartas son las grandes protagonistas. Destacan la vistosa Red Velvet, muy suave, esponjosa y con el punto justo de crema para no resultar empalagosa, y el tarro de banoffee de plátano, un pie inglés reinventado y que dicen que era el dulce favorito de Diana de Gales.


La oferta non stop de La Pilla de Almagro se completa con los desayunos y el aperitivo para continuar tras la comida con el ambiente afterwork, las copas y sus deliciosos cócteles. Todo ello en la mejor zona de Chamberí, a un paso de la plaza de Alonso Martínez, en la que disfrutar de una atmósfera desenfadada y distendida, sin agobios.



La Pilla de Almagro

C/ Almagro, 3, Madrid




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