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martes, 25 de febrero de 2014

"CRIANZA EMOCIONALMENTE SALUDABLE" - LA PRIMAVERA LA SANGRE ALTERA


Empezamos a dejar el frío y los ambientes grises quedan atrás. Los días se alargan, la naturaleza empieza a retoñar, todo anuncia que estamos camino de la primavera y con ella nos llega un estado de efervescencia que nos altera las neuronas. ¿Qué les pasa a los peques? ¿Es eso cierto de que la primavera la sangre altera? ¡Algo debe haber de eso!


Las festividades tanto religiosas como paganas de estas fechas nos anuncian celebraciones y rituales que invitan a los canticos, los bailes, a la fiesta. Con la Pascua, los Carnavales… damos rienda suelta al fervor religioso y con él al desenfreno que propicia el periodo antes de iniciar la Cuaresma. La permisividad de comer hasta saciarse, escondernos tras un disfraz… nos da la oportunidad de contactar con dos de las emociones más sanadoras de las que contamos en nuestro bagaje emocional: la sorpresa y la alegría.


Tanto la SORPRESA como la ALEGRÍA nos proporcionan estados de bienestar y placer que “alimentan” nuestro mundo interior y que, de alguna manera, reponen y almacenan la energía necesaria para contar con recursos saludables ante aquellas situaciones que lo requieran.


Sorprendernos ante un disfraz espectacular, jugar al divertimiento de descubrir quién habita tras el Superman de turno o emular serlo, estimula las neuronas y aquella parte del cerebro que tiene a ver con el pensamiento fantasioso o imaginativo, con hacer realidad los deseos de “ser lo que quieras aunque sea por un día”. Alegrarnos con los placeres que nos ofrece la vida: la luz del sol que estimula las pupilas y los poros de la piel, la música que despierta las células auditivas hasta llegarnos al corazón, los músculos que se activan con una carcajada o dos, o tres, o… el ritmo que adquiere todo el cuerpo cuando nos da por bailar.


Acompañar a los más peques de la casa en el descubrimiento de estas dos emociones nos da la posibilidad de ayudarles a aprender el valor de las sorpresas y del sentimiento que propicia la alegría. Pero si volvemos al principio de este escrito y prestamos atención a su titular, caeremos en la cuenta que cuando la sangre se altera no siempre las consecuencias son las más exitosas. ¿Qué ocurre cuando las sorpresas y las alegrías nos desbordan?


Una crianza emocionalmente saludable es aquella que acompaña el desarrollo de los hijos atendiendo a su salud emocional. Para velar por la función de las emociones en cuanto al aprendizaje de capacidades adaptativas es necesario comprender que sorpresas y alegrías deben tener su límite. Si las malbaratamos correremos el riesgo de que pierdan su función por ello es imprescindible que las acompañemos de espera, paciencia, sepamos guardarlas y dejarlas atrás. 


En KASH-LUMN Family Care te ayudan a que ser padres sea una aventura apasionante y que estos días los disfrutes alegrándote y sorprendiéndote con y de tus peques.






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